
Llegará pero no llega y el pensamiento vuela…
Diciembre 22, 2007Mis días cada vez más llenos de gente, de agitaciones y compromisos, pero inundados más que nunca de una soledad tan profunda que me ahoga, que siempre estuvo ahí, y ha ido creciendo con mis años. Tus ausencias, tus retrasos, tus brevedades para conmigo; me han hecho pensar esta semana en lo que ha sido este año, en los últimos tres años. Y, es más, en los años que llevo encima. Y me pregunto:
¿Está mi vida llena de retrazos? ¿de llegadas tardías? ¿de esperas frustradas? ¿voy yo con mucho apuro? ¿No espero el tiempo suficiente? ¿es esta una ironía para alguien que adelanta su reloj de 5 a 10 minutos para llegar siempre temprano?
¿Llegarás también, como aquel, tarde a llamar a mi puerta y sumarás un retrazo más en la lista que he estado enumerando estos días?
Pero, he de reconocer que mis retrazos tengo y he tenido, como el que yo retracé lo más que pude la llegada de mi adolescencia, la de mi adultez, y parece ser que según mi genética, la de mi vejez física.










ya vendrán tiempos mejores
sencillamente esas cosas nacen con uno y la lucha es todos los dias.
muy hermosa la manera de redactarlo.
un abrazo
pues sí un día llegará a tiempo….
acabo de leer lo de el amor en tiempos de colera y queiro decirte que me encanto la obra ia vi la pelicula y me facino me encanta la literatura me encanta leer y creo que me acabo de enamorar de la pelicula de El amor en tiempo de colera es simplemente una de las mejores peliculas que e visto y no te preocupes todo llegara a su tiempo animo.
Cada paso, cada instante, cada cosa, cada humano, cada beso, cada abrazo lo que tienes y lo que te falta, solo llega cuando debe llegar… el asunto es estar atentos para que no se nos pase. Por mas reloj adelantado, el tiempo llega en su justo momento: 5, 10, 20 minutos no te hacen llegar temprano, ni tarde, simplemente llegas y si tu truco mental no fue bien desarrollado para adaptarse al reloj adelantado, pues llegas tarde… Las cosas que consideramos que llegaron tarde, llegaron a tiempo, pero negamos su llegada porque no estabamos preparados para ello. Empieza entonces la lucha del deber ser, lucha que nos acompañara durante toda la existencia, pero que no determina cuando deben llegar las cosas.